¿Quo vadis, Consorcio?.


Este que suscribe tuvo su experiencia durante la pasada legislatura como miembro de la Junta Rectora del Consorcio viene-la-tormentaIbiza Patrimonio de la Humanidad, en representación del partido político en el cual militaba… y en el cual me mantengo por ahora, más que nada por respeto institucional, es decir…

Mucho ha llovido desde entonces, muchas declaraciones cruzadas entre ambas partes, etc. (reconozco que puedo haberme equivocado en su momento siguiendo el juego y tragando con algunas actitudes de algunos personajes, así como de la misma manera reivindico el reconocimiento a una labor que entiendo tuvo sus logros a pesar de la falta de ayuda recibida) pero creo sinceramente que en estos momentos de crisis generalizada, podríamos dar ejemplo y tomar la decisión de cambiar el rumbo del Consorcio de manera que, sin dejar de lado las inversiones y proyectos más prioritarios, adaptemos este organismo a la situación actual o correremos el riesgo de convertirlo en un enfermo terminal en estado vegetativo.

Se impone de manera urgente un cambio en sus estatutos de manera que manteniendo la actual estructura, manteniendo la Junta Rectora como hasta ahora, se cambie de manera drástica el modelo de financiación.

Obligar a las instituciones a aportar una cantidad fija como “condición sine qua non” es una barbaridad en estos momentos, por mucho Patrimonio de la Humanidad que sea, tenemos y debemos ser consecuentes… prefiero poder recibir una cantidad concreta para llevar a cabo un proyecto concreto, que tener que poner en manos de una entidad el futuro financiero del Consorcio; es decir, que si una sola entidad de las que forman la Junta Rectora no quiere poner su parte, el resto no puede poner la suya… así está ahora mismo la cosa.

El Consorcio debe tener una hoja de ruta preestablecida de antemano, deben reunirse las partes implicadas (junto con representantes de la oposición, los vecinos, comerciantes, etc.), poner sobre la mesa todos los proyectos y decidir entre todos los que se deben ejecutar prioritariamente. Una vez decididos, se calcula el coste y se comunica oficialmente a cada entidad; y después estas deciden su aportación.

Es decir, para estos próximos cuatro años decidimos ejecutar estos proyectos, y cuestan tanto, cuyo coste será repartido de la siguiente manera… y a trabajar.

Luego, independientemente, se deberían poner en marcha programas de captación de fondos para los particulares, empresas, etc. (si… ya se que ahora mismo no es un buen momento, pero se tiene que empezar a poner en marcha).

 

¿Vosotros cómo lo veis?.

 

Un cordial saludo a todos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s